Casi mil secundarios bahienses han abandonado la escuela

El 88% es de la ESB y tiene menos de 15 años. Los números son oficiales y abarcan hasta septiembre. El abandono sería mayor en el presente trimestre.
Casa por casa, familia por familia, en busca de los alumnos perdidos.
De a uno. Escuchando los problemas, observando las realidades, entendiendo las razones de la deserción escolar.
Así, las asistentes sociales de la EEM Nº 10, en sus propios vehículos, recorren, desde hace dos meses, los hogares de los estudiantes que dejaron de cursar. "Los chicos, en la escuela, no están. O están trabajando o están durmiendo, pero su lugar es la escuela. Tratamos de hacer todo lo posible para que vuelvan", explicó la secretaria de la institución, Cecilia Vittori.

Novecientas sillas vacías.
Esa es la última cifra oficial de abandono en las escuelas de educación secundaria básica y superior de la ciudad, en los primeros dos trimestres del presente ciclo, según datos oficiales proporcionados por la jefatura distrital de Educación.
Entre marzo y septiembre, 901 jóvenes, de entre 12 y 17 años de edad, dejaron de cursar, como se desprende de una estadística realizada en todos los establecimientos del nivel.
El abandono se evidencia mayormente en las secundarias básicas (ex tercer ciclo de la EGB); es decir, entre los alumnos más chicos del nivel medio, porque tienen entre 12 y 14 años, que constituyen el 88% del total de los desertores del nivel obligatorio.
En las casi 50 secundarias básicas (que, salvo excepciones y las escuelas técnicas, funcionan en edificios de primarias), hace dos meses, ya había 793 preadolescentes menos sentados en las aulas, cifra que representa más del 8% de la matrícula que inició el cursado, en marzo y constituye el sector más afectado.
En los tres años del secundario superior (ex polimodal), la deserción fue de 108 adolescentes, de entre 15 y 17 años de edad, constituyendo casi el 12% del total.
Los bachilleratos de adultos, con el 7% de abandono, se convierten en el segundo estamento del nivel medio más afectado, aunque no es de cursado obligatorio, sino una opción para culminar el nivel. Los bachilleratos son elegidos mayormente por quienes prefieren el turno vespertino y abandonan el cursado del secundario común.
Los datos surgen de comparar la matrícula inicial y media del presente ciclo de cada institución y preocupa a las autoridades; especialmente, porque comprende a los alumnos más chicos del nivel.
Las cifras corresponden a los dos primeros trimestres y evidencian que la secundaria básica no logra retener la matrícula, superando los niveles que antes se evidenciaban en el último tramo; es decir, el ex polimodal.
La ESB es obligatoria mucho antes que el secundario superior, que recién se estipuló hace dos años como requisito escolar ineludible.
El mayor índice de deserción se evidencia, históricamente,
en esta última etapa del año, luego del receso invernal.
Por ese motivo, los directores consultados aseveraron que el presente trimestre clave para conocer exactamente la deserción.

Desde la jefatura distrital.
El inspector jefe distrital de Educación, Miguel Angel Romero, coincidió en que la disminución de la matrícula bahiense está basada en la deserción, en primer término.
"Sí, es cierto. Y se da más en la secundaria básica", agregó.
Y en segunda instancia, en el cambio de ciudad, porque ha habido mucho traslado de familias.
Romero reconoció que el trabajo es la principal causa de abandono.
"Lo cierto es que dejan la escuela para ayudar en sus casas. El problema es que recuperarlos no es fácil, y por eso es importante detectar los problemas que tengan y prestarles atención", mencionó.
Agregó que, desde el ámbito oficial, existen diversos programas para evitar la deserción, tanto para ayudarlos mientras cursan como para que regresen al sistema.
Uno de ellos es el llamado COA, que se ofrecía sólo para el ex polimodal, pero, debido al incremento del abandono escolar en las ESB, ahora también abarca ese sector.
También está el plan FINes, que es del ministerio de Educación de la Nación, y permite saldar las materias adeudadas del nivel medio.
Y el programa de apoyo al último año del secundario, con acento en matemática y lengua, para brindarles más herramientas para el cursado del terciario o universitario.
Por otro lado, se está por implementar el Centro de Escolarización para Adolescentes y Jóvenes, que tiene dos años de cursado y brinda un título de ciclo básico secundario o formación técnica.

Las becas.
La asistencia económica del Estado es una de las motivaciones para continuar el estudio. En el presente año, 900 alumnos reclamaron becas (por un total de 600 pesos), para abordar el secundario.
Sin embargo, el no cumplimiento en la fecha de pago no ayuda a su principio: las becas que debían abonarse el año pasado, se pagaron en mayo del presente ciclo.
Y las 719 para estudiantes de 2º y 3º años de 2008 se abonaron en octubre; las 290 de primer año se abonan desde esta semana (en este caso, se pagarán las dos cuotas juntas, por el retraso de la primera).

Los motivos.
Varias son las razones por las cuales los jóvenes desisten de cursar. Uno de los síntomas es cuando inician el cursado irregular; es decir, que concurren algunos días sí y otros no.
Según los educadores y autoridades consultados, la mayoría de estos chicos abandona el estudio para realizar changuitas o trabajos como cadetería y negocios familiares, colaborando con el sustento del hogar.
El abandono en la secundaria superior se registra de a poco, pero es excluyente de los dos primeros años. Es así cómo un promedio de 15 estudiantes que empezaron primer año no llegaron al tercero y último.
Varios de los consultados también citaron que la situación es resultante de la reforma de los años 90, que, al separar los últimos años de la primaria, hizo de esa franja etaria un "experimento aislado", que terminó por dejar de contener al alumnado.

Dato.
El abandono en el secundario superior se evidencia, especialmente, en primer y segundo años; es un porcentaje mínimo el que deja de cursar en el último año. En general, un promedio de 15 alumnos que empezó el primer año ya no está en la escuela dos años después.
A modo de ejemplo, en la EEM Nº 10, una de las divisiones de primer año tiene 28 alumnos; en 2º año, hay 14 y, en tercero, 12.

Cifras relacionadas.
* El 40% de los estudiantes del secundario superior desaprobó, en los dos primeros trimestres, cuatro o más asignaturas; entre ellas, lengua, matemática, física y química.
* El 60% de los alumnos que no aprueban el cursado regular se ausenta de las mesas de exámenes de diciembre y/o marzo.
* El 40% de los secundarios que intentan ingresar a la UNS o a la UTN para una carrera de grado no lo logra. De los que sí acceden, el 40% abandona en el primer año y el 20% decide cambiar de carrera.
* Más de 20 días de clases menos hubo en el presente ciclo, en las escuelas públicas provinciales, por paros de docentes o de auxiliares. A ellos, se deben sumar las jornadas perdidas por problemas de infraestructura o razones climáticas y feriados no previstos.

Las cifras locales
Secundaria básica, secundaria superior y bachillerato de adultos:
* Matrícula total inicial 2008: 19.220 estudiantes.
* Matrícula total media 2008: 18.176 estudiantes.
* Diferencia: 1.044 estudiantes menos.

Secundaria básica.
* Matrícula inicial: 9.169.
* Matrícula media: 8.376.
* Diferencia: 793 alumnos menos (el 8,6% de la matrícula inicial).

Secundario superior.
* Matrícula inicial: 8.124 jóvenes.
* Matrícula media: 8.016 jóvenes.
* Diferencia: 108 jóvenes menos (el 1,33%).

Bachillerato de adultos.
* Matrícula inicial: 1.927 personas.
* Matrícula media: 1.784 personas.
* Diferencia: 143 menos (el 7,4%).
Fuente: www.lanueva.com

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