Piden que la vuelta a clase sea tranquila, ordenada y sin apuro por evaluar
Cómo hacer para que la relación entre padres, docentes y alumnos vuelva a ser como antes después de un receso escolar más extenso de lo normal? ¿Debe ser igual? ¿Cómo siguen las escuelas después de la Gripe A?
Todas estas preguntas consultó Clarín a expertos en aprendizaje. La respuesta: recomiendan que la vuelta a clase sea tranquila, ordenada y sin apuros para evaluar. Mañana se retoman las clases en 21 provincias
"Es imposible que las cosas sean como antes. La gripe A es una marca, que produjo la suspensión de los hábitos cotidianos -dijo Andrés Añón, psicólogo y secretario general de la Asociación de Psicólogos y Psicopedagogos del Gobierno porteño-. Es un volver a empezar, como si fuera marzo".
Para la psicopedagoga Liliana Fonseca también se trata de un nuevo período de adaptación. "El primer paso será retomar los horarios, y de a poco, porque hubo muchos desajustes en las casas. Deben hacer las tareas al volver del colegio, bañarse y acostarse temprano", dijo.
Otro consejo: pisar el freno. "Lo más probable es que les pongan 250 mil pruebas, una por día, porque les cierra el trimestre a mediados de agosto y necesitan las calificaciones. Pero no; los docentes no deben sentirse apurados, es contraproducente", afirmó Fonseca.
"¿Qué van a evaluar? ¿Lo que aprendieron en casa con mamá y el papá?", cuestionó Susana Muñoz, psicopedagoga y coordinadora del área de Psicopedagogía de la Asociación de Psicología y Psicopedagogía de la infancia y la adolescencia. ¿Qué hacer entonces? Los especialistas coincidieron en que primero, los padres les cuenten a los docentes las dificultades que tuvieron sus hijos con las tareas. Y, segundo, que los docentes repasen los contenidos de los materiales que vieron en las casas. "Así como cada escuela y cada docente tuvieron que acomodarse a las nuevas formas de estudio, enviando tareas y respondiendo consultas de los alumnos por e-mail, ahora deben tomar nuevos criterios. Es la mejor oportunidad para enseñar y no evaluar", dijo Muñoz.
Añón, Fonseca y Muñoz dijeron que les costará más a los alumnos de jardín de infantes y del primer ciclo escolar porque cuatro o cinco semanas de receso es mucho tiempo, habiéndose adaptado recién en marzo y sólo por tres meses de clases. Pero más difícil será para los que ya tenían problemas de aprendizaje. "Por eso tienen que explicarles qué pasó", agregó Añón.
"Lo importante es que los padres e hijos no pierdan el vínculo que ganaron este tiempo: que sigan leyendo las consignas de los deberes, y que los ayuden a investigar. No se trata de dejar a los chicos en el colegio y decir: 'Ahora, ocupate vos'", apuntó Fonseca. Tampoco olvidarse de la gripe A. Hay que continuar con los cuidados de higiene. La clave, dijo Añón, es controlar la ansiedad.
Fuente:www.clarin.com.ar
Todas estas preguntas consultó Clarín a expertos en aprendizaje. La respuesta: recomiendan que la vuelta a clase sea tranquila, ordenada y sin apuros para evaluar. Mañana se retoman las clases en 21 provincias
"Es imposible que las cosas sean como antes. La gripe A es una marca, que produjo la suspensión de los hábitos cotidianos -dijo Andrés Añón, psicólogo y secretario general de la Asociación de Psicólogos y Psicopedagogos del Gobierno porteño-. Es un volver a empezar, como si fuera marzo".
Para la psicopedagoga Liliana Fonseca también se trata de un nuevo período de adaptación. "El primer paso será retomar los horarios, y de a poco, porque hubo muchos desajustes en las casas. Deben hacer las tareas al volver del colegio, bañarse y acostarse temprano", dijo.
Otro consejo: pisar el freno. "Lo más probable es que les pongan 250 mil pruebas, una por día, porque les cierra el trimestre a mediados de agosto y necesitan las calificaciones. Pero no; los docentes no deben sentirse apurados, es contraproducente", afirmó Fonseca.
"¿Qué van a evaluar? ¿Lo que aprendieron en casa con mamá y el papá?", cuestionó Susana Muñoz, psicopedagoga y coordinadora del área de Psicopedagogía de la Asociación de Psicología y Psicopedagogía de la infancia y la adolescencia. ¿Qué hacer entonces? Los especialistas coincidieron en que primero, los padres les cuenten a los docentes las dificultades que tuvieron sus hijos con las tareas. Y, segundo, que los docentes repasen los contenidos de los materiales que vieron en las casas. "Así como cada escuela y cada docente tuvieron que acomodarse a las nuevas formas de estudio, enviando tareas y respondiendo consultas de los alumnos por e-mail, ahora deben tomar nuevos criterios. Es la mejor oportunidad para enseñar y no evaluar", dijo Muñoz.
Añón, Fonseca y Muñoz dijeron que les costará más a los alumnos de jardín de infantes y del primer ciclo escolar porque cuatro o cinco semanas de receso es mucho tiempo, habiéndose adaptado recién en marzo y sólo por tres meses de clases. Pero más difícil será para los que ya tenían problemas de aprendizaje. "Por eso tienen que explicarles qué pasó", agregó Añón.
"Lo importante es que los padres e hijos no pierdan el vínculo que ganaron este tiempo: que sigan leyendo las consignas de los deberes, y que los ayuden a investigar. No se trata de dejar a los chicos en el colegio y decir: 'Ahora, ocupate vos'", apuntó Fonseca. Tampoco olvidarse de la gripe A. Hay que continuar con los cuidados de higiene. La clave, dijo Añón, es controlar la ansiedad.
Fuente:www.clarin.com.ar


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