El comienzo en varias facultades de la Universidad Nacional de La Plata de los cursos de ingreso que se completará en esta semana, replanteará seguramente con el correr de las jornadas la preocupación por las deficiencias que suelen exhibir muchos egresados del nivel secundario al llegar a estas instancias.
Tal como se informó, serán las facultades de Ciencias Agrarias y Exactas; Derecho, Veterinarias, Informática y Ciencias Naturales las que retomarán actividades con estos cursos, en tanto que ya lo hizo la semana pasada la de Ingeniería, cada una de ellas aplicando diversas modalidades.
La situación de aquellos ingresantes que no tengan ninguna experiencia universitaria previa y que será atendida por los cursos de nivelación, el tratamiento de cuestiones metodológicas para el acceso al conocimiento, el acercamiento de los jóvenes a la carrera elegida, los cursos de introducción al lenguaje académico y la posibilidad que ofrecerán las instancias recuperatorias para aquellos que no aprueben las evaluaciones, forman parte de los contenidos conceptuales y técnicos que contienen estos cursos en las distintas facultades.
Lo cierto es que, con respecto a la formación deficiente de los estudiantes, existe un dato ciertamente inquietante de los últimos años: es el que muestra que no se vinieron observando mejorías sustanciales, más allá de las pequeñas oscilaciones estadísticas que pueden registrarse, en los porcentajes de aprobados y desaprobados.
El dato alentador, sin embargo, es que se vio patentizada la preocupación de las autoridades educativas y de los docentes por encontrar alternativas frente a una situación que, evidentemente, expresa la grave crisis cualitativa que afecta al sistema educativo en general. Los distintos mecanismos puestos en práctica para generar un acercamiento entre el sistema educativo del nivel secundario al universitario son la prueba de ello.
Debe insistirse, sin embargo, que la cuestión merece una enorme dedicación y que exige una atención prioritaria en los máximos niveles de conducción educativa. Mejorar la calidad de la enseñanza y garantizar una formación más sólida en los distintos niveles escolares debería ser, en efecto, un objetivo fundamental.
Si no se apunta a lograr una escuela de excelencia, cualquier política educativa estará fallando en su base misma. Para eso, los estándares de exigencia deben ser evidentemente revisados y, al mismo tiempo, se debe poner el acento en la capacitación docente.
Los pasos positivos dados últimamente autorizan a alentar expectativas optimistas, al menos en lo que tiene que ver con la toma de conciencia de las autoridades respecto de la gravedad del problema. Ha sido saludable que se admita la existencia y profundidad del problema. Pero con el diagnóstico en la mano, cabe esperar una reacción bien orientada para que, por lo menos, empiecen a darse pasos en la dirección correcta.
Se ha llegado a una situación de la que no será fácil salir. El deterioro del sistema educativo reconoce variables tan diversas como complejas. Pero es necesario que, paso a paso, se inicie un proceso de recuperación con la premisa básica de alcanzar niveles aceptables de calidad.
Fuente:www.eldia.com.ar
El ingreso a la Universidad replantea el compromiso de elevar la calidad educativa
Publicado por Sandra Gavarri en 2/01/2011 09:44:00 a. m.Etiquetas: INFORMACION GENERAL
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